Management y memoria

Management y memoria

150205140944_cerebro_que_se_borra_549x549_thinkstockEs en algún lugar insertado en la base del cerebro donde guardamos todo lo que vamos aprendiendo, en la teoría y en la práctica, donde existe una máquina trenzada, llena de nudos y un tubo de escape, con la que segregamos. Es probable que esa trituradora tenga espacio suficiente en ella para que no tengamos que ponerla en marcha seleccionando esto de aquello, pero por motivos de eficiencia técnica, y percibo que de salud mental, preferimos quedarnos con lo que pensamos que nos es útil.

Reconozco mi escasez de apreciación por las fechas históricas impuestas por profesores que no supieron explicarme el porqué de las cosas, la falta de rencor, no puedo nombrar todos los ríos y afluentes de España, y con frecuencia olvido phrasal verbs que no utilizo. Sin embargo, recuerdo los apellidos de mis compañeros de primaria: Carmen María García Trujillo, Sandra López Regalado, Miguel Pérez Pérez, … Memorizo matrículas de coches que nunca más veré, recuerdo la tabla química, no logro olvidar las caras que un día vi, y podría reconocer a decenas de personas con los ojos cerrados acercándome al lugar de su cuerpo donde se perfuman. ¡Qué cosas! ¿Antes dije ‘lo útil’?

Apuntando en un blog de notas cosas que pondré en práctica la próxima semana con mi equipo, empecé a darme cuenta de la importancia de la memoria en el manejo de las personas, y pensé que esto no lo había leído en ninguna parte así que sería bueno escribirlo para no olvidarme y para que, si alguien que lea este post puede ilustrarme sobre la parte teórica que hasta ahora desconozco, tenga abierta la puerta para hacerlo.

Cada uno de nosotros trae al lugar de trabajo sus previos conocimientos y aprende, evoluciona, mejora, desaprende, para, se autogestiona, se proyecta, encuentra un sitio, anhela otro, espera, se entrega, analiza, permanece o marchaimg_2102. Un manager debería ser capaz de entender  en qué estadío está cada uno de los miembros de su equipo, buscar su lugar dentro de todas las nuevas pirámides de Maslow y motivar desde ahí utilizando esas master class de estilos y métodos en las que ha participado, como todas esas lecturas promovidas por los Business Schools of… para sacar lo mejor de sí mismo como profesional.

Un error común que recojo de la observación es la desmemoria a corto, medio y largo plazo.  No se trata sólo de recordar las horas extras incondicionales que un trabajador ha usado para terminar tareas retrasadas, las aportaciones creativas u operativas que haya ofrecido por el bien del equipo, reconocer la dedicación con actitud positiva, los días que los KPI’s han sido logrados sin esfuerzo o los beneficios que ha generado a la compañía; se trata también de mantener presente de dónde venimos y no olvidar lo que fuimos: el camino recorrido, quiénes nos ayudaron, cómo ascendimos, quiénes nos marcaron, nos inspiraron, a veces incluso todo lo contrario, hasta llegar al puesto en el que estamos. A menudo veo managers incapaces de traer a la memoria sus íntimas aspiraciones personales, sus conversaciones matutinas con el espejo de los sueños y de los malestares,  cuando los miembros del equipo manifiestan los suyos, y veo cómo se obvian con el silencio de los temores más mediocres los halagos y frases constructivas que un día ellos también esperaron de sus “jefes” y hasta potencian comportamientos que en su momento condenaron. Y así, ignorando emociones pasadas, evitando la empatía, se rompe el contrato psicológico del trabajador con la empresa. 

El tema creo que da para mucho más, pero pensemos sobre ello cada uno desde su perspectiva.

Y sobre ese espacio entre el lóbulo temporal, el occipital, la ínsula u otros lugares de nuestro desconocido cerebro donde se halla la memoria, alguien debería explicarnos cómo activarla sin realizar ese ejercicio de segregación que, en tantas ocasiones, nos impide actuar desde lo más humano de nosotros que, en no pocas ocasiones, acaba siendo lo más eficiente y productivo.

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Encontré a Cenicienta en el metro

Había alboroto de más en una de esas estaciones que suelen estar llenas de empleados de oficinas que mientras esperan imaginan sus próximas vacaciones en Tailandia. Avancé hacia donde estaba el tumulto de gente para satisfacer mi curiosidad e, inesperadamente, me tropecé con una joven pareja de recién casados, agasajados por una veintena de invitados y por la apática complicidad de los viajeros habituales de la estación de Baker Street. La novia sostenía su ramo de rosas blancas y rojas y él le apretaba  la mano derecha indicándole que no adelantara el paso que el tren estaba a punto de llegar. 

Cuando Charles Perrault escribió La Cenicienta  (Cendrillon ou La petite pantoufle de verre) seguramente sabía que la historia de la niña pobre, abandonada a su suerte en manos de una madrastra cruel, malvada y tirana (casi como la vida misma) y  rescatada por un príncipe que le pediría matrimonio para así poder convertirla en princesa, era el sueño más compartido de las muchachas que escucharían sus cuentos en la Francia de finales del siglo XVII. Hoy, trescientos años más tarde, aún bajo la influencia del mundo de Disney, que desde 1950 ha popularizado el sueño de Cinderella entre las mujeres occidentales, y en la ciudad más cara del mundo según TripAdvisor, el matrimonio no nos salva de la austeridad, ni siquiera el supuesto día más importante de nuestra vida afectiva.

Fotografía del Círculo Podemos Londres     La austeridad, ese mal que se extiende por el sur europeo y que ahora, mientras una parte de los británicos vive la excitación de una burbuja inmobiliaria que parece perdurar sin riesgo de explotarse, la otra se siente víctima  de ella y sale a la calle para pedir un NO rotundo a los recortes impuestos tanto por Europa como por el gobierno de los tories, y que afectan a sectores tan sensibles como la vivienda  o los trabajos y servicios públicos, subrayando las diferencias.

 “No more Austerity” “No Cuts” o “Bedroom Tax Kills” decían las pancartas de unas cincuenta mil personas que el pasado 21 de junio At Parliament Sq, No more Austeritymarcharon por el centro de Londres convocadas por la Asamblea de la Gente, junto con diferentes partidos y grupos de la izquierda del país, sin mucho eco por los medios de comunicación convencionales, apoyados por figuras tan representativas como Russell Brand o el alcalde de Tower Hamlets, para subrayar la necesidad de reiniciar un cambio en el sistema que aborte la creciente desigualdad, cada vez más obvia. Y no es Piketty manía.

A mediados de junio en una conferencia en el London School of Economics, Thomas Piketty superó todas las expectativas, llenó el aforo previsto y quedaron fuera decenas de estudiantes, economistas, activistas, curiosos y lectores de su libro de 30 pounds que ha abierto el debate sobre un sistema que divide radicalmente la sociedad entre princesas y cenicientas. El economista francés y su libro Capital han conseguido que hablemos de política hablando de economía. La desigualdad no produce crecimiento y, en este siglo XXI, cualquier partido que quiera redistribuir tendría que confiscar la riqueza, no sólo la renta. Demasiado polémico para pasar desapercibido.

¿Y afecta todo esto a los matrimonios?

Estamos en la mayor oleada de bodas desde cuando soldados británicos regresaron de la guerra en 1945. Serán los sociólogos los que nos hagan su lectura cuando pase el plazo necesario para el análisis, pero según los datos publicados las últimas semanas el número de matrimonios en Inglaterra y Gales aumentó en un 5,3 por ciento en 2012 a más de 262. 000 – el más alto nivel durante una década y uno de los mayores incrementos individuales desde principios de 1970, según la Oficina de Estadísticas Nacionales. El análisis del think-tank Fundación Matrimonio concluye que el aumento real podría ser de hasta 11% si se tienen en cuenta las estimaciones sobre el número de parejas que vuelan al extranjero para casarse. Otro dato reseñable es que aumentan elderly-weddinglas bodas entre los mayores de 65 años. El número de hombres entre 65 a 69 años que se casa aumentó un 25% en un solo año, mientras que el número de mujeres en el mismo grupo de edad aumentó en un 21%.  Más de nueve de cada 10 se han casado antes.

Quizá el poder del amor impere en este principio de siglo, pero es lógico que los analistas insistan en reconocer las ventajas del matrimonio en cuanto a las pensiones o para evitar un impuesto como el de la herencia del 40%. La longevidad es otra causa, vivimos vidas más largas y más saludables.

Volviendo a mi pareja de novios en Baker Street. No logré entrar en el mismo vagón, así que no podía parar de preguntarme si alguien les habría cedido el asiento a los novios, si con suerte pudieron sentarse juntos o si sólo uno de ellos atraparía un sitio libre que le sería ofrecido a la novia para que no estropease su traje beige de princesa de cuentos. Había personas mayores entre los acompañantes, cabría la posibilidad de que los pocos lugares libres fueran para ellos y, así,  novia y novio iniciaban la luna de miel con un ejercicio de equilibrio, apretándose las manos, mirándose a los ojos, mimando las flores nupciales y pendientes a no perder la estación de destino, contra la elegante verticalidad de los tacones también beige y la velocidad del metro.

El director de cine documental Doug Block acaba de estrenar en la cadena norteamericana HBO el documental 112 weddings.  El clásico BBC (bodas, bautizos y comuniones) ha sido parte de su oficio y, después de dos décadas de rodar este tipo de ceremonias, los protagonistas de sus películas le cuentan la experiencia del matrimonio con perspectiva. La idea no es nueva pero el tratamiento es atractivo. En una entrevista al director le preguntan si condiciona la celebración de la boda, el gasto o la inversión realizada,  el posterior éxito del matrimonio y, afortunadamente, responde que no,  revela que en el documental  la mayoría de las parejas lamentan haberse gastado tanto dinero en ese día. Las declaraciones me tranquilizan después de haber encontrado a Cenicienta, el mismo día del “Sí, quiero”, en el metro.

A la izquierda de El País

Por primera vez se han reunido algunas de las publicaciones más representativas de las surgidas tras el estallido de todas las crisis, desde que en 2008 cayera Lehman Brothers  y se iniciara así un período fatal para el sur de Europa. Invitados por el King’s College de Londres  a una mesa redonda, en la capital británica durante tres horas se habló de Periodismo Alternativo en España, a través de los representantes de La Marea, Periódico Diagonal, la revista Mongolia, Tinta Libre, Luzes, Alternativas Económicas, Acuerdo y Occupied Times. 

Gonzalo Boye de la Revista Mongolia     “No somos medios alternativos, somos los medios”. Empezaba así la intervención de Gonzalo Boye, abogado y parte del equipo de la Revista Mongolia, arrancando el aplauso del resto de los periodistas invitados, quienes coincidieron en sus diferentes intervenciones en que la crisis económica y política por la que pasa España sólo ha puesto en evidencia las relaciones íntimas entre los medios convencionales y el poder, y que ahora, más que nunca, hace falta información independiente. ¿Pero cómo consiguen sostener sus medios sin la ayuda del Estado o de las grandes empresas?

La mayoría de los ponentes han conocido los derroches de otras generaciones de periodismo sostenido por entidades financeras, multinacionales o gobiernos de todas las dimensiones, y han sido testigos de los EREs  que han dejado en paro a más de 11.000 periodistas entre 2008 y 2013 según el Informe Anual de la Profesión Periódistica. Pero lo que quizás les defina más es la necesidad de realizar un periodismo que represente o también incluya a la izquierda política y social.

El objetivo no es simple, parece casi temerario. Los posibles modelos de negocio están siendo debatidos por todos los medios de comunicación del mundo, para los grandes se trata de cómo conseguir que la digitalización, con la consecuente globalización, y junto con la caída de las ventas del papel no mermen el negocio del periodismo; un debate que estos días ha vuelto a compartir Arthur O.Sulzberger Jr, editor del New York Times. Para los pequeños es aún más complejo, se trata además de evitar que las inversiones o los ingresos no logren condicionar los contenidos.

“We don’t do party politics”, “No hacemos política de partidos”, subrayaba Thilo Shäfer de La Marea, “y prohibimos a los bancos formar parte del negocio”. “La publicidad no permite que realicemos periodismo independiente” sintetizaba Miguel Ángel Villena de Tinta Libre, su medio, como la mayoría de los nuevos diarios, depende de los suscriptores. Concienciarnos de la necesidad de empezar a pagar para que nos cuenten otros ángulos de la realidad, para que la realidad sea contada, parece ser la alternativa.Luzes, revista gallega  “Mal tiempo para ganar dinero pero un buen momento para experimentar. Hay poco que perder”, así lo manifestó Iago Martínez, representante de la revista gallega, en gallego, Luzes.

Ninguno se muestra seguro sobre qué les deparará el futuro, pero existe el ansia de generar nuevos y diversos contenidos.  Más de 300 medios han nacido en España en los últimos tres años, existe la rebeldía mediática.  Probablemente entre los más jóvenes se encuentra Acuerdo, un consenso de los sueños profesionales de ocho periodistas que, con una inversión inicial de 45.000 libras, básicamente de crowdfunding, han arrancado este proyecto de slow journalism, periodismo lento. En su página no veremos muchos, pero sí muy elaborados, trabajos de investigación.

Y desde el público, una pregunta: “¿No hay demasiada dispersión entre los medios de izquierdas?” Quizá sólo sea casual, pero esta vez es probable que el periodismo sea como la vida. La izquierda de El País está tan ampliamente representada como la izquierda del país. El asistente presuponía un desacierto  en ello y quizá no le falten razones, pero cómo se resuelve el dilema. Emma Gascó del Periódico Diagonal, publicación de Madrid que surgió para reivindicar las detenciones ilegales a inmigrantes, lo había formulado de otra manera:”¿Vamos a colaborar o vamos a competir?”. Algunas de estos medios ya empiezan a trabajar conjuntamente incluso reforzando sus softwares o encontrando puntos de convergencia editorial, al modo que Sulzberger desde el New York Times explica qué empieza a hacerse junto con otros diarios como The Guardian.

Se definen como medios pequeños, dinámicos y efectivos, con información crítica. Son redacciones de menos de una decena de personas, expulsados de sus puestos de trabajos en los grandes medios nacionales como El País, la SER, RNE, El Mundo o Público. Son conscientes de que en gran medida esos mismos medios no nos han estado mostrando una realidad poliédrica, contrastada, y añoran aquel admirado (quizá ya sólo teórico) periodismo anglosajón que nunca ha existido en la democracia española. Han iniciado una carrera dura, de fondo, pero apasionante hacia el nuevo periodismo español, son la alternativa. A la izquierda de El País.

Inicio de la intervención de Juan Pedro Velázquez-Gaztelu, de la revista Alternativas Económicas.

El valor de los veteranos

Hace unos meses uno de esos grandes periodistas de Radio Nacional, con quien he compartido redacción durante tres temporadas, hablando de la edad y las prejubilaciones, asumía sin otras contemplaciones las carencias de tener casi cincuenta y no haber superado la brecha digital. Con el respeto que siempre me ha merecido, me pareció injusto y alineado por el discurso oficial de los que aplican los ERE agarrados a excusas contemporáneas para no bajarse sus nada despreciables sueldos, un argumento derrotista, impropio de él, así que me arranqué a corregirle. En ese momento de complicidad y confianza surgieron anécdotas radiofónicas propias de jóvenes, siempre con delicadeza ante el asunto, y me contaba como ejemplo que hacía unas semanas, la edición ya cerrada de un Documentos, se tuvo que retocar poco antes de ser emitido porque la redactora que había locutado el programa llamaba a un teatro cine Price con pronunciación anglosajona, ‘prais’, y ¿quién iba a entenderlo? Era subsanable, pero valía el caso para subrayar que el periodismo necesita de la memoria.

Tuve esa enorme suerte de poder compaginar mis estudios de filología y periodismo con un trabajo en la Cadena Ser. La redacción de la radio era el motor de mis sueños, y no sólo el sueño cumplido de tener la oportunidad de hablar ante un micrófono y dar rienda suelta a la pasión de comunicar, sino el lujo de pasar por un aula llena de profesores que eran los profesionales de la difusión y que, la gran mayoría de las veces, te trataban como una compañera.

Las lecciones de los veteranos, el pulso y aplomo ante la vida misma retransmitida en directo o en diferido, jamás fueron contadas por alguno de mis profesores universitarios. Los ratos de cafetería entre boletín y boletín, contando anécdotas sobre políticos, personalidades de la sociedad, de la cultura, o de los oyentes que participaban en la antena, contados desde la perspectiva de los que llevan años escuchando, analizando, eran no sólo un divertimento impagable, sino otras maneras de aprender lo que la profesión implicaba.

Después de la Ser vinieron otros medios y siempre, al mirar hacia atrás, he de confesar que parte indispensable del privilegio de ser periodista ha sido la oportunidad de trabajar con los que llevan años viviendo de esto, maestros del oficio que conocen los trucos y azares, dónde están los terrenos resbaladizos y quién se apropia de los límites. Me he pasado la vida buscando referentes que he encontrado en el escritorio de al lado y ellos me han enseñado más que bloggeros, tuiteros o compañeros de redes con los que muchas veces no logro sino compartir información, actual, relevante, indispensable, pero con los que, si no hago el esfuerzo personal de rebasar algunas fronteras virtuales, no profundizo; no siempre.

Necesitaba dejar constancia de mi tristeza cuando un medio, cualquiera, justifica un despido por el peso de un “tuit”, y se olvida del valor de los años. Con esto no digo que no sea necesario el reciclaje, ni la renovación, no digo que no haya que dejar que miles de jóvenes empiecen a hacer su carrera y se les dé la oportunidad de demostrar cuánto buen periodismo se puede hacer con las nuevas herramientas; jóvenes como yo, por cierto, formados y al día en nuevas tecnologías. Sólo digo que habrá que buscar un modelo que no prescinda de los que, a sus cincuenta, aún tienen mucho que escribir o decir, y que el ejercicio, durante años, lejos de apagarles la vocación, envejecerles la perspectiva, la alimenta con todo lo contable y denunciable que surge cada día.

NO a los ERE injustificados.

Mayores de 45, el gran reto del mercado laboral

El 40% de los desempleados en España están por encima de los 45 años. A partir de esta edad incorporarse al mercado laboral es mucho más difícil que cuando se es más joven, y el problema parte desde las mismas empresas que, especialmente en el sur europeo, creen que no vale la pena invertir en un empleado con esa característica, que no  repercutirá positiva y directamente en la productividad de la industria. Los especialistas apuntan al error desde el planteamiento del dato inicial, el 40% del talento ya está quedando fuera de la competencia. 

A millones de desempleados que padecen esta condición les parece fundamental que se empiece por legislar para la no discriminación. ¿Y de qué manera? En algunos países como Estados Unidos o los del norte de Europa ya se aplica la selección de personal poniendo en primer término el talento, por encima del sexo, la edad o la raza, ¿y cómo se hace eso? pues, por ejemplo, con un detalle tan simple como el de eliminar la foto en los curriculo. Que sea el peso de la educación y la experiencia que refleja el documento lo que pese en la balanza de los equipos de selección de personal, y no si se es más o menos atractivo o adecuado, fisiológicamente hablando, para el puesto de trabajo.

Este año 2012, es el Año Europeo del Envejecimiento Activo, fundaciones como Adecco han resaltado desde hace meses cómo afectará al mercado laboral si no tenemos en cuenta la alta esperanza de vida de nuestro continente, y cómo se hace necesario incidir sobre ello en las políticas de empleo.

La Unión Europea ha presentado el proyecto de los Golden Workers que promueve el envejicimiento activo y el uso de las nuevas tecnologías para no caer en el obsoletismo de los trabajadores. El aprendizaje es fundamental durante toda la carrera profesional, que sea constante y reciclado.

Este es uno de los grandes desafíos de este siglo, la incorporación al trabajo de millones de personas que están en plena actividad laboral y que han sido discriminadas por su edad, y la necesidad de que esta  gente cualificada esté dentro del mercado porque hay, en este momento en paro un exceso de gente no cualificada.

En De Ida y Vuelta, RNE, hemos hablado de este tema con profesionales del plan de “Trabajadores Dorados” en España, dedicados a que sigan en actividad tras los 45 años ese 40% de población hoy desesperanzada en buena medida.

El audio puede escucharse en el siguiente link:

http://www.ivoox.com/envejecimiento-activo-golden-workers_md_1405189_1.mp3″

Aquí la emisión completa del programa de Radio Nacional:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/de-ida-y-vuelta/ida-vuelta-31-08-12/1518692/

¿De verdad se deshiela Groenlandia?

Esta es la imagen que trascendió desde el periódico El País cuando publicaba que el 97% de la capa de hielo de Groenlandia se había derretido en tan sólo cuatro días,  y encendía así las alarmas de una especie de antesala a la profecía ‘Emmerichiana’ de  “The day after tomorrow” (“El día de mañana”).

Los defensores de las teorías del cambio climático no tardaron este pasado 25 de julio en aprovechar la ocasión para recordarnos la preocupante realidad a la que nos enfrentamos los seres humanos si no empezamos a frenar los efectos inminentes que podría provocar el deshielo en la isla danesa, o en el Ártico, lo que no parece imposible; pero, por otra parte, se genera muchísimo ruido a través de internet entre los que ven sólo estas informaciones como cortinas de humo, y sacan a la luz los datos de cómo el fenómeno pertenece a los ciclos naturales a los que se somete nuestro planeta.

En el reportaje que hemos emitido en De Ida y Vuelta, RNE, unos días después de la publicación del artículo, habla un investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias, especializado en cambio climático y con varias publicaciones al respecto, Manuel Vázquez, también el explorador español Ramón Larramendi, quien lleva desde 1986 viajando por Groenlandia en diferentes períodos del año, y con Juan Verde, que aunque conocido en España por su trabajo en las campañas demócratas de los Estados Unidos, asesor internacional de Obama, es fundador de la Fundación Bioesfera con la que defiende las energías limpias en las instituciones y en las industrias.

Cooperativas, crecen en 2012 y frenan el desempleo

Hay 23 mil cooperativas en España compuestas desde por tres a por miles de personas, como ocurre con la gigante Mondragón formada con 83 mil. Tradicionalmente, solemos pensar que los sectores manufactureros, la agricultura, el textil, etc., son los que se acogen a este modelo por sus ventajas y particularidades fiscales, ya no es así. Profesionales afines de ámbitos laborales dispares que se habían autoexcluido de la cooperativa han iniciado sus negocios de esta manera frenando el desempleo.

2012 es el Año Internacional de las Cooperativas según Naciones Unidas, una alternativa real en los países más desfavorecidos y que en otros, como el nuestro, entre mujeres y jóvenes han motivado el autoempleo, y en comunidades como Murcia han empleado a más de tres mil personas en lo que llevamos de año.

Con Juan Antonio Pedreño, presidente de CEPES, Luis Arronte de Granaimedia, una cooperativa de comunicación compuesta por cinco periodistas, y  Miquel Muñoz, consultor  de estrategia de  amas4, especialistas en cooperativismo, hemos hablado para este reportaje que emitimos en RNE, De Ida y Vuelta.

Aquí puedes escuchar la emisión directa en RNE, es el programa completo:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/de-ida-y-vuelta/ida-vuelta-27-07-12/1493806/